Hoy les enseñamos como pueden calentar su casa y el cuerpo sin dejarse todos los ahorros de los últimos meses en la calefacción de su casa o comprando ropa de invierno. Los tiempos no están para que derrochemos dinero y si para ser creativos y buscar alternativas que nos sirvan para cuando lleguen estas frentes frías que tanto nos hacen temblar y buscar esas pequeñas fuentes de calor.

Por ello, hoy les presentamos estos pequeños trucos que les ayudaran a enfrentar el frio sin que sus bolsillos se resientan.

 

1. Por la mañana, abran las cortinas de la casa para que la luz del sol caliente la casa. Recordemos que una casa cerrada siempre es más fría. De esta manera, la luz entrará a través del vidrio y calentará el piso, las paredes y los muebles. ¡No hay nada como un calorcito gratis!

 

2. Por la noche, utiliza cortinas gruesas para evitar que el calor se escape.

Una vez que se va el sol, tenemos que lograr que el calor se quede dentro de la casa. Para ello, utiliza cortinas más gruesas para dificultar que se escape por las ventanas.

 

3. Fortalece los marcos de la ventana con masilla para eliminar fugas.

La masilla sólo cuesta unos pocos lempiras y se aplica en cuestión de minutos: un pequeño trabajo que se traduce en un gran ahorro.

 

4. Cubre el suelo con alfombras.

No hay nada más desagradable que salir de la cama y tocar el suelo helado a primera hora de la mañana. Las alfombras no sólo te darán dan una agradable sensación en la mañana, sino que además añadirán una capa de aislamiento extra que atrapará el frío en el suelo.

 

5. Utiliza burletes para eliminar las fugas en puertas y ventanas.

Los burletes son unas pequeñas tiras de esponja o goma adhesivas que se colocan en los marcos de puertas y ventanas. Gracias a ella, podrás aislar estas rendijas y evitar el escape del calor o la entrada del frio.

 

6. Haz la ducha con la puerta abierta.

Obviamente este punto será más sencillo si vives sólo o en pareja, pero si tienes agua caliente en la casa, aprovecha el aire caliente y húmedo de la ducha para ayudar a elevar la temperatura de la casa.

 

7. Seca la ropa al aire y dentro de casa.

De esta manera, la humedad de la ropa hará que la casa esté más caliente.

 

8. Invierte la dirección de las hélices de tu ventilador de techo.

Hay algo que poca gente conoce de los ventiladores de techo. El aire caliente sube hacia arriba y el ventilador de techo es una excelente forma de bajarlo. Cambia la orientación de las hélices y prográmalo al mínimo para que mueva el aire. Se puede hacer mediante un botón que encontrarás normalmente en el cuerpo del ventilador que cambiará el sentido del giro, o si no lo tiene, cambiando el ángulo de las hélices.

 

9. Envuelve el tanque de agua dentro de una manta.

El calentador de agua es un aparato que almacena a temperatura constante varios litros de agua en su interior listos para usar. Si el agua se enfría o se usa, el calentador se pone en marcha para recalentarla. Si nos aseguramos de taparlo bien con una capa extra de aislante reduciremos entre un 4% y un 9% los costes de calefacción de agua.

 

10. Haz un calentador muy económico.

Coloca cuatro velas encendidas en una bandeja y luego cúbrelas con una maceta pequeña y ésta a su vez por otra más grande con un agujero en el fondo. Esto será suficiente para elevar la temperatura de la habitación.

 

11. Cierra las puertas.

Cierra las puertas de aquellas divisiones de tu casa que no vayas a utilizar. Esto te permitirá concentrar el calor en aquellos locales en los que si te mueves y dejar que el frio se quede en las demás divisiones de tu casa.

 

12. Utiliza un poco más de ropa dentro de casa.

Es obvio, pero mantenerte dentro de casa en manga corta, no va hacerte ahorrar dinero durante el invierno. Utiliza ropa cómoda que te ayude a permanecer caliente dentro de casa.

 

13.Toma algo caliente.

No hay nada más rico que un té, un café o una sopa para elevar la temperatura del cuerpo rápidamente.

 

14. Mantén la puerta del horno abierta si lo utilizas.

Después de hornear pizzas, galletas o pan, deja la puerta abierta del horno para reciclar su calor.

 

15. Muévete un poco.

Si te mueves, la sangre fluye y el cuerpo se calienta. Con un par de minutos de sentadillas o flexiones pondrás el frio a un lado.

 

16. Consigue un abrazo.

Si todo lo demás falla, las noches frías son una gran excusa para conseguir un abrazo calentito. ¡No desperdicies la oportunidad!